El mundo en mis manos…
Esta mañana he pensado: ya tengo tema.
Ha sucedido en el momento más inoportuno, cosa habitual en mi organizada-desorganización cotidiana.
Tenía un “despliegue laboral” potente coronando la mesa y alrededores.
Un buen aburrimiento es el padre de todo invento (del refranero de mipatatacorazón)
Lamento ser un sucedáneo de Pepito Grillo y en vez de empezar este post con un derivado de la palabra feliz (-idad, -idades) empezarlo con una ¿reflexión? al más puro estilo #TocaPelotasNavideña (el estilo que más me va, por otra parte)
Comunicado del Jefe de la Casa de S.M. la Queen
(Aclaro que esta no es una Casa Real, es una Casa Ficticia. Hasta dentro de veinte años no es nuestra, es del banco) #LaCasaEspejismo
Mil días y algunos más: el nuevo dios
He tenido muchas dudas a la hora de publicar este post.
El tema que voy a tocar es tan personal que por un momento me he echado atrás.
Aunque no lo creáis, suelo ser MUY reservada para mis cosas.
Pero recordando el día que es hoy, he decidido seguir y que sea lo que dios quiera.
En pelota picada me quedo, una vez más…
La prinZesa, la reina y el mundo prohibido
Siempre me había gustado mi nombre: LetiCia.
Todos los profesores de latín que tuve me informaron de su significado: alegría.
Me sonó bien hasta el aciago día en que vi a LetiCia Sabater entonar con voz de pito y ojo de pipa su original slogan que decía:
“¡A mediodía, alegría!”.
Ese día, la combinación LetiCia-Alegría perdió todo el glamour que le había atribuido hasta entonces. Leer más…
¡God save the Queen (of Hearts)!
Cuando era pequeña, los colores que traía asociados esta época eran los de las telas escocesas.
Por un lado estaba la falda del uniforme, con sus cuadros, sus trabillas y su imperdible. Y por otro, el look británico con el que nos pertrechaban nuestras madres los días festivos.
Ser del norte marca mucho, y en la vestimenta aún más.
































